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42-16219596.pngCon frecuencia se escucha hablar de la posibilidad de tener nuestra hipoteca denominada en la moneda de otro país. Las divisas más comentadas son el Yen japonés y el Franco suizo, cuyos tipos de interés de referencia son consistentemente inferiores al Euribor.

Los números parecen ser claros ¿Por qué mantener una hipoteca en Euros si podemos tenerla en francos suizos a un tipo un 0,5% ó 1% menor? El ahorro a lo largo de 20 ó 30 años es muy significativo.

Sin embargo este tipo de hipotecas encierran tres características que las hacen muy poco recomendables:

  1. Si el banco con el que suscribimos la hipoteca se encuentra en el extranjero, muy probablemente no dispongamos de las mismas garantías de protección al consumidor (limite de comisiones de cancelación, obligatoreidad de mejora de condiciones en caso de subrogación, etc). Incluso en el caso de estar igualmente protegidos, la distancia y el idioma pueden complicar el ejercicio de nuestros derechos como consumidores.
  2. La aparente ventaja financiera no es real: los tipos de interés en una moneda son inferiores cuando los mercados financieros asumen que esa divisa se va a apreciar en una cantidad equivalente a la diferencia de tipos. Esta es una “ley financiera” bastante popular entre los profesionales y académicos del mundo financiero. Es decir, que si las cotizaciones evolucionan según lo esperado, lo que ahorramos en intereses lo gastamos en pagar unos yenes o francos que son cada vez más caros respecto al Euro.
  3. Estamos expuestos al “riesgo divisa”. En caso de existir una crisis financiera tendríamos un pie de nuestras finanzas en una divisa y el otro en otra divisa. Esto nos puede beneficiar enormemente o también perjudicar*. En cualquier caso si somos de los que les gusta apostar en los mercados internacionales, ¿no sería mejor hacerlo con otros mecanismos distintos a nuestra hipoteca? De esa forma no pondríamos nuestra vivienda en juego, y podríamos hacer y deshacer posiciones con mayor rapidez y flexibilidad. 

Las hipotecas en divisa extranjera son productos financieros arriesgados que no comportan ninguna ventaja financiera evidente. Son usados frecuentemente por entidades financieras como gancho comercial, mostrando una aparente ventaja pero ocultando sus aspectos negativos.

*Incluso hasta en el caso de tener una hipoteca multidivisas, puesto que aunque podamos cambiar de una divisa a otra rápidamente, el efecto económico negativo lo trasladaremos  al transformar el saldo remanente con un tipo de cambio desfavorable.

 

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